Las elecciones finalizaron y lo que tenía que ser un acto democrático y cívico,
nos ha vuelto a dejar confundidos, sensibles y peor aún, divididos.
Me sentí bastante triste y decepcionado (aclaro que este
sentimiento no tiene que ver con los resultados electorales), con el
sistema democrático que de nuevo nos fallo. Y es que con la triste historia, con fraudes e imposiciones,
que tiene nuestra democracia no era de sorprenderse que se volviese a repetir .
Estoy seguro que todos hemos escuchado una historia de irregularidades
en la elección. ¿Pero qué ha hecho el IFE
o la FEPADE para castigar a los
responsables y erradicar estos vicios que ensucian el proceso electoral?
En mi opinión, el problema se debe a la incapacidad de hacer valer nuestras leyes, y esto permite la impunidad e injusticia, lo cual es muy triste cuando se trata de temas electorales. Prácticamente se da la facilidad de hacer cualquier tipo de fechoría, sabiendo que tal vez los castigarán, o aún que sean castigados se saldrán con la suya, pues pase lo que pase, el daño está hecho. .
El problema no solo es lo anterior, sino que ante el conflicto muchas personas prefieren resignarse. Digo esto pues muchos amigos y conocidos les da flojera todo este tema (según ellos). Esta reacción ha permitido a los partidos y a los políticos seguir haciendo de las suyas, pues históricamente hemos optado por la resignación en vez de informarnos, organizarnos y protestar por nuestros derechos, por nuestra democracia.
A final de cuentas, el tema no es protestar porque fulanito es o no es Presidente. El verdadero problema es si vamos a dejar que los partidos sigan haciendo de las suyas, manipulando instituciones, aprovechándose de la pobreza y necesidad de la gente, que mantengan la ignorancia y sobre todo que no respeten el sistema democrático del país. La protesta no debe ser por la presidencia, ¡tiene que ser por la democracia!
¡¿Qué vamos a hacer para que esto no se repita?!
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