A casi de siete días de la elección tengo dos certezas. La
primera es que no votaré por el PAN. Creo que el Partido Acción Nacional debe
ser castigado en la elección. Hay que sacarlos del poder, porque pese a alguna
buena decisión, no ha hecho un buen gobierno y su sostenimiento tendría
consecuencias. El PAN no logro tomar decisiones que echaran a andar la
economía nacional. Su estrategia contra el crimen organizado ha tenido consecuencias
reprochables en términos de seguridad, y
directamente ha creado más víctimas.
Además,el PAN no modificó el sistema político construido y
establecido por el PRI, lo que me lleva a mi segunda certeza: no votar por el
PRI. Votar por él es dar un voto en contra de nuestros derechos. Está
claro que en la mayoría de estados donde gobernó el PRI hay mayor delincuencia
y corrupción, esto es evidencia de su mal gobierno. Los mejores estados
para ilustrar esto es Veracruz, Tamaulipas y Chihuahua, con aproximadamente 35 periodistas
asesinados en total impunidad y complicidad de las autoridades locales.
A pesar de sus buenas intenciones y su actuación
como el candidato con más raciocinio es imposible que Gabriel Quadri gane, por el hecho de
representar a Elba Esther G.
Ciertamente, votaré por AMLO. No tengo la certeza de cómo
gobernaría, pero no hay democracia sin incertidumbre. ¿Por qué votare por él?.
Porque no solo se vota por una persona sino también votas por todo un equipo
de personas que mantendrán a nuestro país. Al menos los que veo más aptos y menos
corruptos son los integrantes del gabinete de AMLO. Esa es la razón por la cual
daré mi voto al PRD, pero admito que podría haber otro candidato mucho mejor.
Veo el triunfo de AMLO improbable. Y si gana no creo que mejore
considerablemente a México en seis años, eso lo veo aun más difícil. A pesar de
mi negatividad aun tengo esperanza de un
cambio positivo y considerable para nuestro país, por parte de cualquier gobierno que se establezca durante los próximos seis años.
