Como la mayoría
sabemos la política mexicana es una pesadilla, con mínimos cambios en el
reparto de personajes. Quienes creíamos que la democracia había sido un gran oportunidad,
beneficio y cambio nos equivocamos: fue solo un cambio superficial el cual
ocultó lo malo bajo una máscara. Uno de los factores que ha contribuido a desacreditar y disminuir el interés y valor de las elecciones es la comprobación de que, llegue quien llegue a la presidencia, las redes de la corrupción continúan .
El gobierno del PAN solo ha buscado juntarse con las personas poderosas las cuales mantienen contentos otorgándoles privilegios, haciendo prácticamente lo mismo que los gobiernos anteriores del PRI. Mientras que el PANAL representa a Elba Esther Gordillo, la figura más emblemática del estancamiento político nacional, la cual representa la corrupción .
Los presidentes de la era democrática no han intentado siquiera desmantelar el aparato corporativo del antiguo régimen (PRI), más bien han querido sacarle provecho. Y ese mismo aparato, que nunca les permitió gobernar, está dejando el caos delictivo.
El sector de la sociedad que desea el regreso del PRI a Los Pinos se trata, de una pequeña minoría la cual espera obtener algo a cambio desde una despensa hasta una curul en el Senado. El favoritismo del PRI en las encuestas no ha sido consecuencia de un proceso de acciones buenas y notables, sí no ha sus ayudantes televisivos, quienes hacen alarde de virtudes cívicas.
El propio Enrique Peña Nieto tiene un currículum que en cualquier país civilizado le impediría llegar lejos en esta contienda. Su exjefe Arturo Montiel, dueño de más de quince mansiones en varios países, encabezó al frente del Estado de México una de las administraciones públicas más cochambrosas de los años recientes. ¿Peña Nieto nunca intervino en los grandes negocios ilícitos de Montiel cuando era secretario de Administración de su gobierno? ¿Se estaba peinando el copete mientras el gobernador invertía una fortuna en bienes raíces con nuestro dinero?.O bien los simpatizantes del PRI son amnésicos o comprenden que su partido funciona como una organización delictiva.
Los hechos apuntan que México puede esperar la misma historia de siempre si es qué no hacemos algo al respecto, pero el pueblo esta consiente de todos estos antecedentes, en especial la población universitaria la cual ha tomado acciones para ver un verdadero cambio, como lo es el movimiento Yo Soy 132.
México tiene ganas de un verdadero cambio, tiene esperanza de que la historia de siempre no vuelva a ocurrir, de nosotros depende ese cambio decisamos bien y exijamos al gobierno resultados, sí no esto seguirá siendo lo mismo pero diferente.