domingo, 27 de mayo de 2012

El mismo gobierno pero diferente.


Como la mayoría sabemos la política mexicana es una pesadilla, con mínimos cambios en el reparto de personajes. Quienes creíamos que la democracia había sido un gran oportunidad, beneficio y cambio nos equivocamos: fue solo un cambio superficial el cual ocultó lo malo bajo una máscara.
Uno de los factores que ha contribuido a desacreditar y disminuir el interés y valor de las elecciones es la comprobación de que, llegue quien llegue a la presidencia, las redes de la corrupción continúan .

El gobierno del PAN solo ha buscado juntarse con las personas poderosas las cuales mantienen contentos otorgándoles privilegios, haciendo prácticamente lo mismo que los gobiernos anteriores del PRI. Mientras que el PANAL representa a  Elba Esther Gordillo, la figura más emblemática del estancamiento político nacional, la cual representa la corrupción .
Los presidentes de la era democrática no han intentado siquiera desmantelar el aparato corporativo del antiguo régimen (PRI), más bien han querido sacarle provecho. Y ese mismo aparato, que nunca les permitió gobernar, está dejando el caos delictivo.

El sector de la sociedad que desea el regreso del PRI a Los Pinos se trata, de una pequeña minoría la cual espera obtener algo a cambio desde una despensa hasta una curul en el Senado. El favoritismo del PRI en las encuestas no ha sido consecuencia de un proceso de acciones buenas y notables, sí no ha sus ayudantes televisivos, quienes hacen alarde de virtudes cívicas.

 El propio Enrique Peña Nieto tiene un currículum que en cualquier país civilizado le impediría llegar lejos en esta contienda. Su exjefe Arturo Montiel, dueño de más de quince mansiones en varios países, encabezó al frente del Estado de México una de las administraciones públicas más cochambrosas de los años recientes. ¿Peña Nieto nunca intervino en los grandes negocios ilícitos de Montiel cuando era secretario de Administración de su gobierno? ¿Se estaba peinando el copete mientras el gobernador invertía una fortuna en bienes raíces con nuestro dinero?.O bien los simpatizantes del PRI  son amnésicos o comprenden que su partido funciona como una organización delictiva.

Los hechos apuntan que México puede esperar la misma historia de siempre si es qué no hacemos algo al respecto, pero el pueblo esta consiente de todos estos antecedentes, en especial la población universitaria la cual ha tomado acciones para ver un verdadero cambio, como lo es el movimiento  Yo Soy 132.
México tiene ganas de un verdadero cambio, tiene esperanza de que la historia de siempre no vuelva a ocurrir, de nosotros depende ese cambio decisamos bien y exijamos al gobierno resultados, sí no esto seguirá siendo lo mismo pero diferente.

domingo, 20 de mayo de 2012


Hace casi 3 meses empezaron las campañas presidenciales y desde entonces  tenemos sobre nosotros un constante bombardeo de mercadotecnia, noticias y chismes, sobre cada uno de los 4 candidatos presidenciales los cuales supongo que todo México ya conoce. En esta primera entrada de mi blog, no me dedicare a elogiar las virtudes de los candidatos o el lado "oscuro" de los mismos, sino mas bien a ayudar a reflexionar sobre los hechos que han ocurrido en los  gobiernos de sus partidos políticos (PRI, PAN, PRD, PANAL ), los cuales estarán representando los candidatos a la presidencia de México.
Al parecer el partido político que parece estar más cercano a la “victoria” es el PRI, seguido por el PAN y el PRD. Esto aparentemente en las encuestas hechas a la población, que por mi parte prefiero no creer en ellas. El PRI estuvo setenta años en el poder, el PAN lleva doce, el PRD tiene un candidato que hace 6 años se proclamó presidente legítimo.

México lleva, desde los ochentas una crisis social, de seguridad y económica. Han pasado ya más de treinta años y seguimos casi igual, aparentemente tan acostumbrados los mexicanos que tal vez deberíamos llamarle "normalidad" a esta situación, y los políticos victoriosos y aspirantes continúan afirmando que vamos a salir, si confiamos en ellos y les votamos y apoyamos incondicionalmente.
Sobra decir que nada ha cambiado. Contra las cifras alentadoras que el gobierno panista presenta. Cada vez hay más pobres, cada vez los ricos tienen más, los de en  medio siguen en ek mismo lugar, sin avanzar. Este país está sumido en una dinámica que no conseguirá eliminar su desigualdad si no existen cambios radicales. Encima de todo, corre la sangre de miles de mexicanos ya sean: delincuentes, malvados, viciosos, acorralados, extraviados, excluidos, oprimidos, víctimas, inocentes, transeúntes en un momento y lugar equivocado. Secenta millones de muertos a lo menos o ciento cincuenta a lo mucho. Detrás de todos ellos, la figura odiada y defendida (dependiendo del punto de vista de cada quien) de Felipe Calderón, presidente que con la finalidad de conseguir una nación en paz y tranquilidad declaro una guerra contra el narcotráfico, creyendo que era cuestión de buenos y malos, de policías y ladrones, de armas contra armas, de fácil solución. De un periodo de crisis de dos décadas pasamos a un periodo de sangre de seis años, y no parece que vaya a parar.
Mientras que por la parte del gobierno del PRD, cabe mencionar que hay la ha llevado más o menos, como es el caso del gobierno del DF, en donde a apoyado a las personas de la tercera edad dando apoyo económico o en la ayuda de las becas prepa si, pero por otro lado desperdiciando el dinero, como el caso de la estela de luz o las pistas de hielo. Mientras que el PANAL considero su campaña una burla, y una distracción para evitar mostrar que Elba Esther Gordillo ha pactado con Peña Nieto, y  no perder votos para él.
Ante este escenario, cuatro personajes se levantan: Josefina Vázquez Mota, Enrique Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador y Gabriel Quadri. A todos ellos les conocemos, de todos hemos escuchado un poco al menos y de ellos nos hemos formado una idea. Todos prometen lo mismo: progreso. Y si volteamos a ver nuestra historia siempre ha sido lo mismo con todos los candidatos presidenciales . Pareciera que el núcleo de las campañas es, simplemente, prometer y desear. Así que puede que alguno de ellos sea el cambio definitivo que necesita este país o puede que sea mas de lo mismo. Al final es mejor siempre tener  esperanza a un cambio verdadero, sea cual sea el candidato que elijamos.